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El FBI fue alertado sobre el tirador de Florida el pasado septiembre

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El agente del FBI, Rob Lasky, señaló a los periodistas que en septiembre pasado investigaron una denuncia sobre mensajes de odio de Cruz

Nikolas Cruz, era un joven obsesionado con las armas e integrante de un grupo supremacista blanco y había sido expulsado del centro escolar hace un año

PABLO DE LLANO

Parkland/ La matanza de Parkland (Florida) ha dejado en evidencia la falta de control sobre los portadores de armas en EE UU. El asesinato de 17 personas el miércoles en un instituto a manos de Nikolas Cruz, un exalumno expulsado que irrumpió en el centro disparando con un fusil de asalto, fue una tragedia anunciada. El colegio sabía de su desequilibrio, él exhibió armas y lanzó mensajes violentos en las redes sociales e incluso el FBI fue alertado de ello, pero nada le impidió ejecutar sus planes. Cruz ha confesado los hechos ante el juez.

El pasado mes de septiembre un usuario de YouTube avisó a la agencia federal de investigación de un vídeo en el que Cruz decía que algún día sería un "tirador profesional en un colegio". El FBI ha reconocido que recibió esa información, pero no fue capaz de identificar a la persona que hizo el comentario. Un portavoz de la oficina de la agencia en Miami afirmó que en el vídeo no había registro del lugar ni del momento en que fue emitido. Aunque el diario Miami Herald indica que en el comentario aparecía como autor el nombre "nikolas cruz", el FBI no fue capaz de seguir su rastro y localizarlo.

El alcalde del condado de Broward (donde se encuentra Parkland), Beam Furr, informó de que había registro de que Cruz recibió tratamiento psiquiátrico durante un año –sin precisar la clase de problema que padecía–. El joven dejó de acudir en otoño, después del fallecimiento en noviembre de su madre adoptiva, Lynda Cruz. Testimonios de personas cercanas a la familia indican que Cruz había entrado en una depresión por su pérdida.

El presidente Donald Trump llamó a reforzar la vigilancia en las escuelas en un mensaje de Twitter que a su vez asumía los agujeros institucionales para prevenir la combinación fatídica de acceso a armas de fuego y perturbación mental: "[Había] muchos signos de que el tirador de Florida estaba mentalmente desequilibrado y que había sido expulsado de la escuela por un comportamiento malo y errático. Vecinos y compañeros de clase sabían que era un gran problema. Hay que reportar siempre estos casos a las autoridades, una y otra vez", escribió. El mandatario, sin embargo, no dijo ni una palabra sobre la posible conveniencia de establecer un control más estricto de la venta de armas. Trump visitará en los próximos días Parkland (localidad de 30.000 habitantes a una hora en coche de Miami) en apoyo a las víctimas.

Cruz, de 19 años y supuestamente vinculado a un grupúsculo supremacista blanco, cometió su masacre con un fusil de asalto AR-15 que adquirió legalmente en Florida, un estado que no exige ni permiso ni licencia para adquirir un arma, ni tampoco registrala. Aunque había sido expulsado un año antes del instituto Stoneman Douglas por indisciplina y se le había prohibido la entrada al recinto con mochila –pues profesores y alumnos sabían de su carácter violento y de su obsesión por las armas–, Cruz pudo acceder a la escuela con el fusil y varios cargadores de municiones. El gobernador de Florida, el republicano Rick Scott, que mantiene excelentes relaciones con la Asociación Nacional del Rifle, principal baluarte en EE UU del libre acceso a las armas, dijo que su país debe tener "una conversación real" sobre el problema. "¿Cómo prevenir que una persona con enfermedad mental toque un arma? La violencia debe parar. No podemos perder a otro niño por violencia en este país", sostuvo.

El de Parkland ha sido el tiroteo escolar número 18 en lo que va de año, y el más mortífero en un centro de enseñanza desde la matanza de la escuela de Sandy Hook (Newtown, Connecticut), en 2012, en la que fueron asesinados a 20 alumnos y seis trabajadores. La tragedia de Florida supera a la de Columbine (1999) donde hubo 15 muertos incluyendo a los dos tiradores adolescentes, estudiantes del centro. Nikolas Cruz, detenido después de los hechos, se enfrenta a 17 cargos por homicidio premeditado. Dejó, además, 15 personas más heridas, algunas en estado crítico. Florida es el segundo estado con más presos en el corredor de la muerte y uno de los que más ejecuciones ha llevado a cabo. Las mayores matanzas causadas por un tirador con arma de fuego en la historia en EE UU han sido hasta ahora la de Las Vegas (2017, 58 muertos) y la de Orlando, también en Florida, en 2016 con 49 muertos.

Los detalles de la sangría provocada por Cruz en la escuela Stoneman Douglas han vuelto a helar la sangre a EE UU, como en cada masacre. El tirador mató a 12 personas dentro de la escuela, a dos en el recinto exterior y a una en una calle cercana. Otras dos fallecieron en el hospital. El tiroteo comenzó sobre las dos y media de la tarde, cuando el instituto (3.200 alumnos) estaba a punto de cerrar. Grabaciones del interior del centro publicadas en redes sociales por alumnos muestran escenas de pánico y gritos en medio del sonido explosivo de las ráfagas de alto calibre y una computadora solitaria, sobre una mesa de estudio, atravesada por proyectiles. En otro vídeo se ve un cuerpo tendido sobre un charco de sangre y alumnos saliendo de la habitación llorando mientras un policía los apura a salir del edificio. Un número indeterminado de estudiantes y personal de la escuela se encerró en aulas para evitar que Cruz los encontrase y finalmente fueron rescatados por los policías. El asesino fue detenido alrededor de una hora y media después de comenzar el tiroteo a unos cientos de metros del centro. Según medios locales, la hipótesis de la policía es que logró escapar del instituto mezclado entre los demás alumnos.

El shock entre los vecinos de Parkland ha sido brutal. "Este es un lugar tranquilo, maravilloso para vivir", decía el miércoles por la noche Cora Journey, madre de un alumno superviviente. Journey, conmocionada todavía horas después de la tregedia, pedía atención al problema de las armas: "No creo que se deban prohibir, pero sí que debería ser más difícil que cualquiera pueda agarrar una pistolar y ponerse a matar gente"

Fuente: EP

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